En la búsqueda por unir las dos grandes teorías –relatividad general y cuántica– y llegar a formar una teoría del todo, en la búsqueda de nueva física que haga posible lo imposible, son muchas y diversas las nuevas teorías que se han planteado.
La teorías de cuerdas, por ejemplo, son probablemente las teorías más conocidas planteadas bajo esta premisa. Pero, si hay una que a mí me llama especialmente la atención, es la gravedad cuántica de bucles.
La gravedad cuántica de bucles me llama la atención por varias cosas. Primeramente, porque no pretende explicarlo todo, sino que tan sólo pretende dar una explicación cuántica de la gravedad como un primer paso. Es decir, es una teoría que no pretende abarcarlo todo, sino que sigue dejando imposibles sin explorar para el futuro. Y, además, su planteamiento resuena de manera directa e insultante con la manera en que funciona mi mente y, por tanto, mi comprensión del mundo.
Según la gravedad cuántica de bucles la estructura fundamental del universo está formada por bucles. Redes de spin, bucles cerrados que dan lugar a toda la estructura del espacio-tiempo que nosotros percibimos a través de las ReLAcIonEs, los lAZos, las coneXiOnes que entre ellos forman.
Es decir, que resulta que en la búsqueda de lo imposible los bucles están también presentes en la física y no tan sólo en mi cabeza. Y no sólo están presentes sino que son una posible explicación de la estructura fundamental misma del espacio-tiempo. El mundo como sucesión de conexiones, lazos y relaciones entre bucles. De qué me sonará a mi eso. Me digo mientras te sonrío buscando tu mirada complice. Y ahí estás, como no podía ser de otra forma, mirándome de la forma en la que lo haces siempre.

Deja un comentario